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Tema 3.60

Encofrados de depósitos

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Encofrados de depósitos

1. Introducción al Apartado

Dentro del capítulo dedicado a las tipologías de encofrados de madera, el apartado de Encofrados de depósitos representa una especialización que combina conocimientos técnicos en encofrado con las particularidades estructurales y funcionales de los depósitos de hormigón. Los depósitos, utilizados para almacenamiento de líquidos, gases o materiales en estado fluido o semi-fluido, requieren soluciones específicas en su proceso constructivo, particularmente en la ejecución del encofrado, debido a sus formas, dimensiones y requisitos de estanqueidad.

Este apartado se conecta con los conceptos generales de encofrados de madera, profundizando en las técnicas y consideraciones particulares que deben tenerse en cuenta para garantizar la seguridad, eficiencia y calidad del elemento estructural. La relevancia práctica radica en la necesidad de aplicar soluciones adaptadas a las formas y funciones específicas de los depósitos, minimizando errores y optimizando recursos.

Los objetivos de aprendizaje incluyen comprender las características particulares de los encofrados para depósitos, analizar los procedimientos constructivos adecuados, identificar los materiales y herramientas específicas, y evaluar las mejores prácticas para su ejecución. La importancia teórica radica en entender cómo el diseño y montaje del encofrado influyen directamente en la calidad final del depósito, así como en la durabilidad y seguridad estructural.

2. Marco Teórico y Fundamentos

2.1 Definiciones y Conceptos Clave

Un encofrado de depósito es una estructura temporal que soporta el hormigón fresco hasta que alcanza la resistencia suficiente para sostenerse por sí mismo. En el caso específico de depósitos, estos encofrados deben adaptarse a formas cerradas o con geometrías complejas, garantizando la estanqueidad y resistencia necesaria para evitar filtraciones o deformaciones.

Se distinguen principalmente por sus características geométricas (forma cilíndrica, rectangular, poligonal), tamaño (pequeños o grandes volúmenes) y requisitos funcionales (resistencia química, impermeabilidad). La elección del tipo de encofrado influye en aspectos como el método constructivo, tiempos de ejecución y costos.

Otros conceptos fundamentales incluyen moldes, sistemas de soporte, reforzamientos temporales, y sellos o juntas. La correcta comprensión de estos términos es esencial para diseñar e implementar soluciones eficientes.

2.2 Teorías y Principios

El diseño del encofrado para depósitos se basa en principios estructurales que garantizan estabilidad, resistencia y durabilidad durante la fase constructiva. Entre estos principios destacan:

  • Resistencia a cargas temporales: El sistema debe soportar el peso del hormigón fresco, así como las cargas adicionales por vibración o manipulación.
  • Impermeabilidad: La estructura debe impedir filtraciones durante el vertido y fraguado del hormigón.
  • Facilidad de montaje y desmontaje: La eficiencia constructiva requiere sistemas que permitan su rápida instalación y retirada sin dañar la estructura.
  • Cuidado con las deformaciones: Se deben prevenir deformaciones excesivas que puedan afectar la forma final del depósito.

Desde un punto de vista técnico, estos principios se sustentan en leyes mecánicas y materiales: resistencia del acero para refuerzos temporales, comportamiento elastoplástico del madera o metal en soportes, propiedades hidrostáticas del agua o líquidos contenidos.

2.3 Desarrollo Teórico

El proceso constructivo de un depósito mediante encofrados implica varias etapas: diseño del molde, preparación del soporte, montaje del sistema de soporte, colocación del encofrado propiamente dicho, vertido del hormigón, curado y posterior desmontaje. Cada fase requiere atención a detalles técnicos específicos para asegurar la calidad estructural y funcionalidad del depósito.

Respecto al material base —la madera— su elección responde a criterios como resistencia mecánica, facilidad de fabricación, coste y compatibilidad con otros materiales. Los tableros deben ser resistentes a la humedad y al contacto con el hormigón; por ello se emplean maderas tratadas o laminadas especiales.

El diseño del molde debe considerar además aspectos como la forma geométrica deseada (cilíndrica, rectangular), las juntas necesarias para evitar filtraciones (sellos), así como elementos internos para facilitar el vaciado uniforme del hormigón.

Sistemas tradicionales incluyen moldes desmontables con tablas horizontales unidas por tornillos o clavos; sistemas modulares prefabricados que permiten ensamblajes rápidos; también técnicas híbridas combinando madera con otros materiales como acero o plástico reforzado.

2.4 Relaciones y Contexto

Los encofrados para depósitos se relacionan estrechamente con otros conceptos del curso: por ejemplo, con las técnicas de fabricación de moldes (Tema 3), sistemas metálicos (Tema 4), o aspectos relacionados con la resistencia química e impermeabilización (Tema 2). La selección adecuada del sistema de encofrado impacta directamente sobre la calidad final del depósito —su estanqueidad, resistencia estructural— así como sobre los tiempos y costos constructivos.

A nivel técnico-administrativo, estos sistemas también influyen en la planificación logística: transporte, montaje y desmontaje deben coordinarse para minimizar retrasos y errores. Además, es fundamental considerar las normativas vigentes sobre seguridad laboral durante todas las fases constructivas.

3. Ejemplos Aplicados

Ejemplo 1: Construcción de un depósito cilíndrico pequeño

Supongamos una obra donde se requiere construir un depósito cilíndrico con capacidad para 10 m³. Para ello, se diseña un molde con tableros rectos formando una estructura circular mediante anillos metálicos ajustables. La madera utilizada es contrachapada tratada resistente a la humedad. El proceso inicia con la preparación del soporte base: una plataforma nivelada que soportará la estructura vertical.

Luego se montan los paneles laterales formando el cilindro; los bordes se unen mediante tornillos largos que permiten desmontar fácilmente tras fraguado. Se colocan refuerzos internos temporales para mantener la forma durante el vertido. Una vez preparado el molde completo —incluyendo base y tapa— se realiza el vertido controlado del hormigón. Tras el curado adecuado, se desmonta cuidadosamente el molde sin dañar la estructura final.

Ejemplo 2: Deposito grande para almacenamiento industrial

En un proyecto industrial se requiere construir un depósito rectangular de gran volumen (1000 m³). Debido a su tamaño, se opta por un sistema modular compuesto por paneles prefabricados de madera laminada contrachapada reforzada con perfiles metálicos internos. La estructura interna incluye juntas sellantes especiales para garantizar impermeabilidad ante líquidos corrosivos.

El montaje comienza con la colocación sobre una base reforzada; posteriormente se ensamblan los módulos laterales mediante conexiones mecánicas rápidas. Se colocan refuerzos horizontales internos cada ciertos metros para mantener la rigidez estructural durante el vertido. Tras completar el molde interior, se realiza el vertido secuencial del hormigón mediante bombas distribuidas uniformemente. Finalizado el fraguado y curado, se retiran los moldes sin alterar la integridad estructural ni provocar fisuras ni filtraciones.

Ejemplo 3: Caso complejo con formas poligonales

Un depósito con forma pentagonal requiere moldes específicos debido a sus ángulos internos agudos. Se diseña un sistema modular basado en paneles triangulares ensamblados mediante herrajes metálicos ajustables. La madera utilizada es laminada flexible que permite adaptar las formas sin deformaciones permanentes.

Cada panel se fabrica previamente con juntas sellantes internas para evitar filtraciones entre segmentos. El montaje comienza desde una base plana; luego se elevan los paneles formando los lados pentagonales mediante herrajes ajustables. Se colocan refuerzos internos temporales que conectan los vértices internos para mantener la geometría precisa durante el vertido.

Cada etapa requiere precisión técnica para asegurar que no existan fisuras ni deformaciones que comprometan la estanqueidad final del depósito.

Ejemplo 4 (opcional): Comparación entre escenarios diferentes

Diferenciar entre un depósito cilíndrico construido con moldes desmontables tradicionales frente a uno realizado mediante sistemas modulares prefabricados permite evaluar ventajas como menor tiempo de montaje en uno frente a mayor flexibilidad en formas complejas en otro. Además, influye en costos totales y calidad superficial final.

4. Análisis y Consideraciones Especiales

Aunque los sistemas tradicionales basados en moldes de madera ofrecen flexibilidad y bajo costo inicial para proyectos pequeños o medianos, presentan limitaciones respecto a durabilidad ante ambientes agresivos o formas complejas. Es importante considerar aspectos como:

  • Impermeabilización: La madera puede absorber agua si no está adecuadamente tratada; esto puede afectar tanto al molde como al acabado superficial del hormigón.
  • Dilataciones térmicas: Las variaciones térmicas pueden generar deformaciones si no se diseñan juntas adecuadas o refuerzos internos.
  • Sistemas híbridos: La combinación con otros materiales como perfiles metálicos puede mejorar resistencia estructural pero aumenta costos y complejidad constructiva.
  • Cuidado durante desmontaje: retirar los moldes sin dañar la superficie aún frágil requiere experiencia técnica específica; errores pueden provocar fisuras o fisuras internas que comprometan la estanqueidad final.

Tendencias actuales apuntan hacia sistemas modulares prefabricados que facilitan montaje rápido e incrementan precisión dimensional; sin embargo, su coste puede ser prohibitivo para proyectos pequeños o específicos.

5. Síntesis y Conceptos Clave

  • Moldes específicos: Diseñados según forma geométrica requerida (cilíndrica, rectangular o poligonal).
  • Madera tratada: Material principal por su flexibilidad y resistencia a humedad cuando está adecuadamente tratado.
  • Sistemas modulares: Permiten ensamblajes rápidos mediante componentes prefabricados o ajustables.
  • Sellado e impermeabilización: Esenciales para evitar filtraciones durante fraguado y uso posterior.
  • Estructuras internas temporales: Refuerzos necesarios para mantener forma durante vaciado.
  • Técnicas de montaje/desmontaje: Deben realizarse cuidadosamente para preservar integridad estructural final.
  • Tendencias tecnológicas: Incluyen sistemas híbridos metálicos-madera y moldes prefabricados avanzados.

Cumpliendo estos fundamentos técnicos permitirá optimizar procesos constructivos relacionados con depósitos utilizando sistemas tradicionales basados en moldes de madera adaptados a formas específicas e exigencias funcionales modernas.